Poteo millonario en Gernika: «Hoy toca juerga»

Begoña Musatada, acompañada de vecinos, amigos y familiares en la puerta del local. /Maika Salguero
Begoña Musatada, acompañada de vecinos, amigos y familiares en la puerta del local. / Maika Salguero

La administración número 2 de la villa foral vende 30 series del Gordo, en su mayoría repartidas a través de un bar del barrio San Cristóbal de la villa foral.

JULEN ENSUNZA

81 años después el Gordo de Navidad ha vuelto a Gernika. En 1937, escasos meses después de que la Legión Cóndor Alemana arrasara la villa foral sembrando la desolación, el sorteo dejó tres millones de las antiguas pesetas, nada que con los 120 millones de euros que han recaído en esta ocasión con la venta de un total de 30 series –300 décimos– del 03347 desde la administración número dos de la localidad, ubicada en la calle San Juan. Begoña Musatadi no ha parado de recibir felicitaciones durante toda la mañana y una de las primeras ha llegado de la mano de su nieto Erlantz, aunque dada su corta edad, el pequeño no terminaba de entender muy bien la razón de tanto alboroto en el local de su abuela.

«Hemos vendido también en ventanilla, pero la mayor parte se lo ha llevado un bar del barrio San Cristóbal para sus clientes», asegura una discreta Musatadi, que regenta al administración desde hace 22 años y la pasada Navidad también dio parte de un cuarto premio. La veterana lotera se refiere al Alboka, un bar-cafería situada al final de la calle Juan Calzada y que ha regado de millones el populoso enclave de la villa foral.

Por la administración sólo han pasaron dos agraciados durante la mañana para «certificar que es verdad que me ha tocado porque no me lo creo», aseguraba Alín mientras saca el décimo con el número mágico del bolsillo de la chaqueta. Lleva 13 años en Gernika y regenta también un bar en San Cristóbal. «Siempre compro un décimo de los establecimientos cercanos y mira tú por dónde la suerte esta vez ha estado conmigo», reconocía mientras apuraba el vaso de champán que acababan de descorchar los propietarios de la administración.

Los clientes del Alboka descorchan caba a tutiplén.
Los clientes del Alboka descorchan caba a tutiplén. / M. Salguero

«Somos unos sosos de cuidado los guerniqueses. Caen 120 millones y por aquí no aparece ni Chus a celebrarlo. Llega a pasar esto en Córdoba y se entera hasta el apuntador», asegura 'Piro' junto a un grupo de amigos que pasaba por la calle San Juan y han parado a felicitar a la lotera. Su premio ha sido un vaso de champán «porque nosotros no llevamos ese número», aseguran.

Quien si lo compró es Mikel, un vecino de Gernika que casualmente se encontraba esta mañana en Barakaldo y al enterarse de que había tocado en el 'Alboka' ha mandado a la carrera a dos amigos a la administración para certificar que es uno de los agraciados. Sus diez minutos de espera terminaron en final feliz. Es uno de los nuevos ricos de Gernika porque el premio está bastante repartido entre cuadrillas de amigos y familias que habitualmente potean o toman el café en la zona de San Cristóbal.

«A la cuadrilla de mi marido le ha tocado unos 20.000 euros por cabeza, así que hoy toca juerga», asegura una joven que prefiera mantener el anonimato, mientras que Koldo ha tenido más suerte. Llevaba un décimo a medias con su amigo y, tras hacer el resto de lo que se lleva Hacienda «nos quedan unos 160.000 para cada uno», calcula. El poteo les ha salido redondo a todos ellos.

Lotería de Navidad 2018