El Correo

El Gordo sonríe a Abadiño

José Antonio (izq.) y su socio David, dos de los tres administradores, llevaban un décimo juntos. / FOTO: IGNACIO PÉREZ | VÍDEO: VIRGINIA MELCHOR / PABLO DEL CAÑO
  • Una administración del barrio de Matiena reparte 20 millones de euros al vender 50 décimos del primer premio, el 66513, que pidió al despacho de Madrid que ha distribuido el número entero

Oficialmente no consta, pero ha caído. El Gordo de la Lotería de Navidad ha tocado con su suerte Bizkaia, concretamente el barrio de Matiena, en Abadiño. La administración situada en la calle San Prudencio 2, que regenta José Antonio Vadillo con dos socios, ha vendido 50 décimos del 66513, que salía tres minutos antes de las doce del mediodía. En euros, 20 millones, 400.000 euros por décimo.

El número consta que se ha vendido íntegramente en Madrid, concretamente en la administración situada en Paseo de la Esperanza, 4. Y es verdad que se han distribuido allí la mayoría de los boletos, pero no todos. Porque ese despacho y el de Abadiño tienen un acuerdo personal entre los dueños y desde hace tres años se intercambian un número. José Antonio manda a los madrileños uno acabado en 32 y ellos le envían este terminado en 13. «Hace tres años la lotera de esa administración nos llamó para pedirnos por favor un número acabado en 32 porque era el número de su despacho y le hacía ilusión. Nos propuso enviarnos a cambio otro que le pidiéramos y le solicitamos uno terminado en 13, que es una terminación que mucha gente pide y que no teníamos». Dicho y hecho.

Desde Abadiño salió para Madrid el terminado en 32, que no ha sido agraciado con ninguno de los premios grandes, y recibieron el 66513 a cambio. No hubo suerte el primer año, tampoco el segundo, pero hoy sí. Suerte mayúscula, porque ha sido el Gordo, nada menos. «Estábamos aquí, en la administración, siguiendo el sorteo por la televisión y cuando ha salido nos ha sonado». Como para no, porque lo llevaban en el bolsillo, literalmente. «Entre los tres socios nos quedamos con un décimo, así que nos han tocado 400.000 euros, que una vez que saldemos la cuenta con Hacienda se queda en menos, unos ciento y pico mil euros para cada uno. Estamos felices».

El goloso billete acabado en 13, el que han cantando las niñas de San Ildefonso Nicol Valenzuela y Lorena Stefan, no lo tuvieron expuesto en la ventanilla, sino «guardado en el cajón» y lo iban vendiendo a medida que la gente pedía esa terminación. «Ha ido saliendo uno a uno. Y para noviembre ya no quedaba un solo décimo», relata José Antonio, todavía con el shock en el cuerpo.

¿Ya ha ido algún ganador a reclamar el premio?

Ha venido antes una persona diciendo que tenía un décimo acabado en 13, pero no sabía si era el Gordo o no. Ya le he dicho: 'Si es de esta administración es el Gordo porque no tenemos más terminados en 13'. Se le ha quedado una cara...

Acababa de decir esto cuando asomaba por la puerta Rosario, de 66 años, y una de las vecinas afortunadas. Un décimo que vale 400.000 euros y que ya ha empezado a invertir. «Voy a comprar un kilo de angulas para mi hijo mayor, que le encantan y nunca le he podido dar ese capricho», se emocionaba la mujer, madre de tres hijos y luchando desde hace once años contra una enfermedad. «Yo prefería salud que dinero», comentaba la mujer.

José Antonio igual no hace el dispendio de las angulas, pero no se le apea la sonrisa. «Es que esto es increible», dice. Una casualidad a sumar a la racha porque menuda temporada llevan... «El año pasado repartimos dos millones de euros en el sorteo de Navidad y en el Niño dimos tres millones. No nos lo creemos ni nosotros».

La administración de Matiena lleva abierta más de treinta años y hace cuatro que José Antonio Vadillo se puso al frente del negocio junto a dos socios más. La recompensa no ha tardado en llegar.

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